Desde
donde vivo a mi centro de trabajo hay seis cuadras. Ayer de mañana
hallé en la ruta, convenientemente posicionados en diferentes
esquinas, a tres carretilleros con ofertas abundantes en viandas,
frutas y hortalizas. Se me ocurrió un experimento. A los tres les
hice la misma pregunta.
-----¿Dónde
está el listado de precios?
Respuesta
uno ; Ne, yo acabo de llegar y ahora es que empiezo.
Respuesta
dos; ¡Caramba, yo sabia que algo se me había quedado en la casa!.
Respuesta
tres: ¡He!…¿y tu quien eres?
Lo
peor y malsano es que ninguna de las personas arremolinadas en torno
se solidarizo con mi pregunta. Ni protestó. Ni chistó. El silencio
de los corderos
Por
semanas, meses y aun antes, la prensa sin paños tibios no deja
oportunidad para incriminar hasta el cansancio un tema que a como se
propaga cualquiera creería que se trata de una pandemia paralela la
Covio,19.
Basta
seguir esa prensa en cualquiera de sus ediciones para ver, escuchar y
leer sin tapujos imágenes y opiniones a tiro directo contra la
enferma inflación de precios que padecemos, solo que, contrario a la
COVID 19 ésta es enfrentada con fuerza y tomas de posición, rápidas
y eficaces, mientras que aquella otra, descarado ”morbo”, navega
aun, a pesar de que el tiempo sin tiempo nos deja para escapar de el,
en agua borrascosa del andar buscando, aun a estas alturas,
estrategias, medidas y análisis cuando, como los partes
meteorológicos ante la cercanía de una tormenta tropical , ya el
pueblo en general y los periodistas en particular estaban avizorando
lo que se nos encimaba en la presencia de carretilleros
inescrupulosos, deficiencias productivas, funcionarios blandengues y
una corrupción descocada cuya presencia enrarece el medio. Hoy se
impone mas que nunca no mentir y decir la verdad y la verdad es que
ya este tema del escamoteo de precios, la estafa de productos, la
indiferencia oficial y la generalización de un oportunismo sin
control debilita la sociedad ya alarmada.
La
elevación de precios que atentan contra el bolsillo ciudadano, ¡y
de que manera!, se somete aun a análisis cuando lo que se necesita
es acción practica de Las autoridades diseñadas para estas tareas
económicas, pues aunque mucho se publica que esta situación no se
puede permitir la verdad es que aun se permite y en la calle no se
encuentra la acción de la justicia
Cuba
se encuentra abocada a una nueva política económica donde no bastan
solo las buenas intenciones, y las regulaciones suscritas y tantas y
tantas veces publicadas. El pueblo cubano entra en otro capitulo de
su transformación social donde no basta la conciencia ciudadana sino
el rigor de leyes que le permitan transitar, seguir hacia el porvenir
por el que luchamos pero si al trasponer esa puerta arrastramos con
nosotros la impunidad de escamoteadores capaces de hacer papelillos
con la cívica y la moral ciudadana, vamos a llegar al siglo XXII
hablando de lo mismo con lo mismo. Si ahora decimos solo a medias la
verdad de porque aun no se actúa con toda la firmeza de la
Revolución, no lo dude se esta aupando una mentira verdadera.