miércoles, 24 de abril de 2019

¿Sabemos vivir en una ciudad patrimonial?


El mantenimiento y desarrollo de las ciudades es un compromiso permanente entre la urbe urbana y sus habitantes. Es un sistema de colaboración donde conviven elementos políticos, económicos y urbanísticos, no de forma idílica de solo buenas intenciones, sino de una manera dinámica, practica y objetiva.
Una ciudad, nuestra ciudad, no es un trazo de calles, edificios, parques y plazas donde de alguna manera vivimos. Ella, junto a nosotros, crece y se desarrolla bien o mal, al igual que nosotros, bien o mal.
Problema contemporáneo en Camagüey es su crecimiento urbano no siempre de manera deseable, en especial cuando se extiende fuera del centro citadino. Con el reto de colocar orden en la trama urbana el Plan Maestro Director de la Oficina del Historiador debió aplicarse desde un inicio en definir cuál y qué es zona urbana, pues no en todas partes una zona urbana se define de igual manera, aunque se ha tratado de aplicar una media .
Por lo general, y en teoría, se considera que una zona urbana se caracteriza por estar poblada de forma permanente por más de 2.000 habitantes, pero este reconocimiento no es tarea fácil, pues ordenar el crecimiento requiere políticas públicas para asegurar viviendas y servicios públicos y la vez garantizar calidad de vida en las personas. Por supuesto que ello depende de la voluntad y sensibilidad de funcionarios políticos y gubernamentales, cuestiones no siempre coincidentes.