lunes, 24 de junio de 2019

Con los primeros fuegos del San Juan 2019.


Apenas con las campanadas que anunciaban desde la iglesia parroquial mayor la llegada del lunes 24 de junio, la lectura del bando desde los balcones del Ayuntamiento de la ciudad de Camagüey, dio inicio al San Juan, la mas populosa y tradición fiesta y sin dudas patrimonio de la cultura lugareña. El documento que cada año regula el programa de estos festejos fue leído por la presidenta del gobierno en el municipio, Lic Lissette Bouza Cabrera.
El documento caracterizó también al San Juan del 2019, periodo coincidente con esfuerzos y voluntades que une e impulsa al pueblo cubano en una de sus mas complejas etapas de desarrollo. Ya en documentos anteriores y de los que este edicto hizo resumen, se explico que la permanencia de esta tradición llega hasta hoy con el entusiasmo de la población que cada vez es más exigente y pretende disfrutar de un espectáculo donde prevalezca el buen gusto y el colorido, vinculando en cada una de las acciones culturales al pueblo como principal protagonista.

martes, 18 de junio de 2019

La Ley que falta a nuestro Código Penal.

Sin dilatarlo por mas tiempo, a Cuba le hace falta incorporar al Código Penal la aprobación de la Ley de Bienestar Animal  como forma de proteger a los animales desamparados que deambulan por las calles y encuentran refugio en cualquier rincón de la ciudad, sin olvidar medidas jurídicas contra quienes maltratan a los caballos empleados en el transporte de pasajeros.
Como a largo plazo el maltrato animal pudiera asumirse como un delito en el Código Penal por su repercusión social, hoy se necesita la aprobación de la Ley de Bienestar Animal. En realidad no será la primera vez que se aborda este tema pero en Cuba existe un vacío legislativo respecto a la protección de los animales frente al maltrato,
Entre los esfuerzos más significativos desarrollados internacionalmente para este fin está la Declaración Universal sobre Bienestar Animal, realizada ante la UNESCO , una propuesta de acuerdo intergubernamental para reconocerlos como seres capaces de sentir y sufrir, con necesidades de bienestar que deben ser respetadas y eliminar la crueldad hacia ellos, animando a los gobiernos a crear y mejorar las iniciativas y legislaciones de protección. Existen ya varias naciones con legislación sobre el tema dentro de su ordenamiento jurídico, entre estas no pocas de América latina como Argentina, Venezuela, Chile, Nicaragua, México, Costa Rica, Colombia, Ecuador y Uruguay, y entonces Cuba, con su desarrollo constitucional, porque no?

jueves, 23 de mayo de 2019

Breves reflexiones desde la Constitución cubana a la utilidad de la virtud



Estudiante incansable, licenciada en leyes, profesora, Master en Ciencias, miembro de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos, autora de numerosas publicaciones sobre temas vinculados con el sector jurídico y apasionada investigadora de la obra internacional latinoamericana de José Martí, Aida Julia Puente el Pino acaba de recibir el premio nacional Utilidad de la Vitud, reconocimiento otorgado por la Dirección Nacional de la Sociedad Cultural José Martí.
Podemos hablar ya de una conciencia constitucional en nuestro país?
-Nadie en Cuba duda de que este es un momento de mucho esplendor. Hay como una nueva claridad social, y eso se debe a que cuando se modificó la Constitución se tuvo presente a todos los ciudadanos del país. El cubano en su conjunto está consciente de esa realidad, porque además la nueva constitución con derechos progresivos alcanza a todas las legislaciones especificas en cada rama del derecho, del saber jurídico. Incluso hasta los mismos textos jurídicos que se revisan y se actualizan constantemente.
Un elemento a tener en cuenta ante la conciencia constitucionalista adquirida por el pueblo, se debe a los debates y discusiones sobre la nueva Constitución que atrajo a todos los sectores de la población, involucrándose en ello todos los sectores. Esa fue una batalla ganada

lunes, 20 de mayo de 2019

De la Ley Helms – Burton; personajes que debemos conocer



El abogado Nicolás Gutiérrez Castaño, conocido entre sus socios como Ricky, nació en Costa Rica, pero su ciudadanía es estadounidense. Nunca ha visitado Cuba ni tiene porque añorarla, y por lo que se dice ni falta que le hace ya que todo lo que tiene que saber de nuestro país lo ha logrado a través de mapas geográficos, documentos notariales y lo que le cuentan.
A pesar de ese divorcio Nicolás Gutiérrez es el presidente de la Asociación de Hacendados Cubanos en el Exilio, con sede en Miami, capitulo que le ha permitido buenas ganancias toda vez que su bufete se ha dedicado, desde 1996, a asesorar a reclamantes que acuden a él en busca de servicios que, por supuesto no son gratuitos. En realidad el Dr, Gutiérrez es uno de los principales reclamantes, ya que como miles de cubanoamericanos, no pierde la esperanza de lograr en principio una indemnización por “daños y perjuicios” por los bienes expropiados en la isla a su familia a partir de 1960, entre ellas,dos centrales azucareras, quince fincas ganaderas, un banco y varias colonias de caña. Y además una buena parte de la ciudad de Cienfuegos y las grandes extensiones de tierras que llegan hasta la ciudad de Santa Clara. 

lunes, 29 de abril de 2019

Camagüey, King Ranch y los preámbulos de la Helms – Burton; una historia poco conocida.



A la media noche del jueves 12 de noviembre de 1959 Luisa Mariana Arteaga Marín, corresponsal en Camagüey del periódico Revolución, recibió una llamada de Jorge Enrique Mendoza Reboredo, capitán del Ejército Rebelde y delegado en la provincia de Camagüey del Instituto Nacional de la Reforma Agraria, invitándola a su oficina apenas amaneciera el siguiente día; “Veras que buena historia. Avísale al fotógrafo y prepárate para un largo viaje. Yo te paso a recoger”. Luisa comunico con Paquito Sariol, el fotógrafo que de costumbre le acompañaba y le pidió estar listo para las primeras horas del día.
Aun oscuro Jorge Enrique llegó a la casa de Luisa Mariana en compañía de la primer teniente del Ejercito Rebelde Dra. Violeta Casal Díaz. De pie en medio de la sala tomaron las taza de café que les esperaba y salieron; “Nos vamos para Rancho King, esto va a sonar”, le dijo Mendoza a la periodista. Todavía con las luces de las calles encendidas, al viejo caserón de San Pablo 67, casi esquina Cuerno, donde radicaba la delegación de la zona C-18 del INRA, ya habían llegado el capitán Pedro Lester Delgado Alfonso, delegado del Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados, el jefe del Departamento Jurídico de este ministerio, Dr Francisco Sariol y la notario publico Matilde Pérez Rivero, a poco se incorporaron el Dr, Raúl García Peláez, Comisionado del Movimiento 26 de Julio en Camagüey y un equipo de periodistas del periódico Sierra Maestra, de Santiago de Cuba, ocasionalmente de paso por la ciudad y sumados desde la noche anterior al grupo.

miércoles, 24 de abril de 2019

¿Sabemos vivir en una ciudad patrimonial?


El mantenimiento y desarrollo de las ciudades es un compromiso permanente entre la urbe urbana y sus habitantes. Es un sistema de colaboración donde conviven elementos políticos, económicos y urbanísticos, no de forma idílica de solo buenas intenciones, sino de una manera dinámica, practica y objetiva.
Una ciudad, nuestra ciudad, no es un trazo de calles, edificios, parques y plazas donde de alguna manera vivimos. Ella, junto a nosotros, crece y se desarrolla bien o mal, al igual que nosotros, bien o mal.
Problema contemporáneo en Camagüey es su crecimiento urbano no siempre de manera deseable, en especial cuando se extiende fuera del centro citadino. Con el reto de colocar orden en la trama urbana el Plan Maestro Director de la Oficina del Historiador debió aplicarse desde un inicio en definir cuál y qué es zona urbana, pues no en todas partes una zona urbana se define de igual manera, aunque se ha tratado de aplicar una media .
Por lo general, y en teoría, se considera que una zona urbana se caracteriza por estar poblada de forma permanente por más de 2.000 habitantes, pero este reconocimiento no es tarea fácil, pues ordenar el crecimiento requiere políticas públicas para asegurar viviendas y servicios públicos y la vez garantizar calidad de vida en las personas. Por supuesto que ello depende de la voluntad y sensibilidad de funcionarios políticos y gubernamentales, cuestiones no siempre coincidentes.