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lunes, 17 de noviembre de 2014

La niña de San Serapio



San Serapio es una antigua comunidad situada a medio camino entre la ciudad de Camagüey y el puerto de Nuevitas. Por alguna razón, en sus buenos tiempos quedo fuera del trazado principal de la carretera y ahora es una especie de isla rodeada de cultivos de caña y potreros por todas partes con un pésimo terraplén como principal vía de contacto.
Hasta hace poco contaba con poco mas de 1 300 habitantes, 14 calles de tierra en mal estado, una escuela primaria, un círculo social y un consultorio médico.
El principio de un drama
En esa apartada comunidad nació hace nueve años Irelis Amor López, segunda hija de humildes trabajadores agrícolas del lugar; sin embargo el feliz nacimiento nada hizo suponer el drama que desde esos momentos se iniciaba en el hogar campesino. 

martes, 26 de agosto de 2014

La losa de Najasa, fruto de la laboriosidad de Edilky




  Dos razones de fuerza mayor motivaron a Edilky Llanes Díaz a concebir un digestor de biogás para el que aportó todas sus reservas financieras. La primera fue no perder la posibilidad de mantener la crianza de cerdos y la otra, la protección del medio ambiente de los efectos contaminantes de las excretas de la masa porcina.
 
De esta fuente renovable de energía escuchó hablar una que otra vez, pero no imaginó las bondades comprobadas en la práctica en un proyecto que rebasó las expectativas hasta convertirlo en la losa sanitaria para el sacrificio de los puercos de los alrededores de Cuatro Caminos, cabecera municipal de Najasa y allende esa jurisdicción.

lunes, 21 de abril de 2014

Profesión de fundidores; las farolas de La Caridad.


Ya a mediados del siglo XIX el camino a la ermita de La Caridad, al este de la población, se convirtió en la avenida de Los Mangos gracias al romance entre una hermosa criolla y un enamorado teniente gobernador quien embelleció la calzada haciendo sembrar de árboles frutales el camino. Luego, a partir de los inicios del XX, fue la Avenida de La Libertad .
Junto con el florecimiento de la ciudad y el regodeo de las casonas señoriales de los comerciantes y hacendados lugareños la avenida cobró prestancia con portales, aceras, alameda y bancos. La linea de tranvías y el pavimento dieron el toque de modernidad vigecimonónica, postal rota cuando a partir de 1940 junto con otras obras públicas realmente importantes para la ciudad, la plaza de La Caridad y la avenida se transformaron hasta el punto que hoy conocemos.
Al borde de las aceras y a lo largo de sus siete cuadras se plantaron ocujes y unas 64 farolas de hierro diseñadas especialmente para la avenida camagüeyana. Al pie de cada farola puede leerse aun; “Habana Cuba. Fundición Habana S.A. Calzada de Concha 809. Habana Cuba 1940”

viernes, 9 de agosto de 2013

Tres historia de una enfermera cubana



La llanura camagüeyana, salvo ciclones de temporada una que otra vez, parece sustentada sobre una firme geologÍa que acasoSu formato se ha estremecido sin que nadie lo haya advertido.
En esa geografÍa nació Mirtha Pi Hernández, enfermera intensivista que aprendió a luchar por el rescate de la salud e insertar sus conocimientos en el programa que el país lleva a cabo con eficiencia y experiencias.
 
Graduada en 1992 se desempeñó en el Hospital Provincial Manuel Ascunce Domenech, en la ciudad de Camagüey

Un día partió con un contingente cubano hacia Haití en el conjunto de la colaboración médica a la hermana república. Dos días después de su llegada y apenas abrió los ojos al nuevo paisaje, sucedió el espantoso terremoto que desoló a Puerto Príncipe con una secuela de cientos de muertos y mutilados, luego a poco y en sucesión estalló la epidemia de cólera contra la que se combatió sin descanso en condiciones a veces increíbles.
No creas, todavía estoy asustada-- sonríe Martha a la hora del recuento ---nadie que estuviera allí va a olvidar nunca.

martes, 18 de junio de 2013

Desalojo colectivo de viviendas en Camagüey




La percepción de Ovidio Piñeiro Ramos es prodigiosa. Ni el más mínimo detalle del desalojo ni de los hechos sucedidos hace varias décadas escapan de su memoria.


A los 85 años este hombre tiene el don de reproducir imágenes que tocan las fibras más íntimas del interlocutor sobre aquel ambiente citadino en que vivieron doce familias en la antigua fábrica de hielo “El Nuevo Fénix”, del reparto Las Mercedes, hasta un día en que efectivos de la guardia, por petición de los dueños, dieron un plazo de 24 horas para que abandonaran el lugar.

Piñeiro, quizás el único testigo excepcional con vida del despido, testimonia que los propietarios de la planta no residían aquí, pero que tenían sus representantes en Camagüey que corrían con la Sociedad Anónima.

viernes, 23 de noviembre de 2012

El poder de la voluntad

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Según el plan indicado por el médico fisiatra, durante diez días debí asistir a la Sala de Rehabilitación aledaña a mi policlínico, para atenderme un espolón calcáneo. Y fue allí, donde conocí a esta muchacha, ágil, menudita y muy diestra en su profesión.

Una de esas mañanas cuando esperaba para el tratamiento, otra de las especialistas, le solicitó que me atendiera para la aplicación del láser. No recuerdo como me di cuenta de que esta muchacha era ciega y entonces para corroborarlo le pregunté si no veía, a lo que contestó afirmativamente pero que no tuviera miedo.